Helados caseros y agua de sabores para un verano refrescante

 

Teka te acompaña un verano más, aunque este sea algo especial para todos, con las recetas más refrescantes para sobrellevar mejor las altas temperaturas.

Hay un clásico que no puede faltar en ningún hogar cada verano: los helados. Cada vez son más personas las que se animan a hacer helados caseros apostando por lo natural y dejando a un lado conservantes o colorantes. Una actividad fácil y divertida para elaborar y disfrutar en familia. 

Los helados, además de refrescarnos nos aportan multitud de nutrientes como calcio, vitaminas y proteínas. Otra de sus ventajas al ser de elaboración casera es su poco contenido de grasa, la hidratación que nos aporta, la posibilidad de adecuar las recetas a problemas de salud como la diabetes y no olvidemos sus propiedades antiinflamatorias gracias al frío.

Además, son el mejor aliado cuando tenemos un antojo de dulce o damos un paseo en las noches de verano. 

Por otro lado, hacer en casa helados caseros es una manera muy fácil para que los niños coman fruta. Se divertirán elaborándolos y estarán deseando sacarlos del congelador para probarlos.

Si te hemos animado, te damos algunas ideas para que puedas elaborar helados en casa. Solo necesitas seguir la receta y un buen congelador. 

 

Helados caseros clásicos de fruta refrescante 

Ingredientes:

  • 400 g de fruta a elegir. Es importante que esté madura.
  • 250 ml de nata para montar. 
  • Unas gotas de zumo de limón.
  •  125 g de azúcar.
  • Media cucharada de vainilla.

El primer paso es macerar la fruta con el limón y el azúcar. Después montaremos la nata, añadimos la fruta y trituramos todos los ingredientes en la batidora. Dejamos la mezcla en el frigorífico un par de horas. Pasado ese tiempo volvemos a pasarlo por la batidora para romper la cristalización que se haya podido formar y conseguir una textura cremosa como la del helado de siempre. 

 

Helados caseros con leche condensada          


Ingredientes:

  • 500 g de fruta.
  • 200 ml de nata para montar.
  • 150 ml de leche condensada.

Para elaborar este helado nos olvidamos de añadir azúcar, porque el toque dulce nos lo dará la leche condensada.

Lo primero será congelar la fruta. Una vez congelada montaremos la nata por un lado y por otro picaremos la fruta junto con la leche condensada. Mezclamos ambas elaboraciones, congelamos la mezcla y batimos varias veces hasta conseguir la textura cremosa que buscamos. 

 

Agua de sabores: caseras y refrescantes

Otra de las tendencias del verano son las aguas de sabores a base de frutas. Una manera ideal de refrescarnos e hidratarnos más allá de la típica botella de agua o refresco azucarado. Os ofrecemos una opción muy caribeña con el coco y la piña como ingredientes principales. Para elaborar esta bebida necesitamos:
500 ml agua fría

  • Cubitos de hielo
  • 40 g piña fresca cortada
  • 40 g coco fresco cortado
  • Un vaso de agua de coco
  • Anís

Los pasos son muy sencillos. Llenamos una jarra de cristal o una botella térmica con agua. Añadimos los trozos de piña y coco, el agua de coco, el anís y el agua. Dejamos que infusione todo durante 24 horas en el frigorífico y así obtenemos un agua de sabores de lo más refrescante y veraniega. Recuerda rellenar con hielo y agua siempre que lo necesites para que conserve una temperatura baja. 

 

Si te has quedado con ganas de ver cómo se hace esta bebida, ya tienes en nuestro canal de Youtube el video de esta y muchas más recetas para el verano: https://www.youtube.com/watch?v=HMHpQviEU9M&feature=emb_title