La Vanguardia señala que, a raíz de la huelga de estos días, las retenciones en los controles de seguridad de la T4 de Madrid han superado los 50 minutos. La protesta, secundada por 21 de los más de 850 empleados del aeropuerto, es considerada por la empresa de seguridad como una huelga expresamente prohibida por la normativa, además de calificar como asumibles y ajenas las reivindicaciones planteadas. En este contexto, AirHelp recuerda que los retrasos o cancelaciones provocados por esta huelga no generan derecho a compensación para los pasajeros, al no estar relacionados con las aerolíneas.
Pueden leer la noticia completa aquí.
