Entre junio y septiembre se concentra el mayor número de desplazamientos de pasajeros y los aeropuertos se convierten en un gran punto neurálgico. Por ello, es más frecuente que se produzcan retrasos en vuelos.
En el caso de España, más de 42 millones de personas cogieron un vuelo desde los aeropuertos nacionales, lo que supone un aumento de viajeros de más del 15% respecto al 2023, cuando volaron casi 36 millones de pasajeros.
Además, según los datos de AirHelp, la empresa tecnológica de viajes y defensa de los derechos de los pasajeros aéreos, las tasas de interrupciones en los vuelos -retrasos y cancelaciones- también se han incrementado, pasando del 28% en 2023 a más del 32% en el verano de 2024.
Teniendo en cuenta que a nivel mundial hay casi 13 millones de personas que tienen derecho a indemnización por un viaje programado durante el verano, el 8,6% sería de retrasos y cancelaciones originados en aeropuertos españoles.
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